"Ahora la mujer del pañuelo me resulta imprescindible. Tal vez toda esa higiene de no esperar sea un poco ridícula. No esperar de la vida, para no arriesgarla, darse por muerto, para no morir. De pronto esto me ha parecido un letargo espantoso, inquietisimo, quiero que se acabe. Después de la fuga, después de haber vivido no atendiendo a un cansancio que me destruía, logre la calma, mis decisiones tal vez me devuelvan a ese pasado o a los jueces, los prefiero a este largo purgatorio.."

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