Jamás

Nada derrepente parecía quedar bien. Faltaban solo 5 minutos y la desesperación me superaba. Las cortinas y los manteles no combinaban, había pocos vasos y el papel higiénico ya casi era cartón. Lo único que me calmaba era saber que, en el 3er piso, en la 4ta habitación, en el placard detrás de la ropa guardaba mi reserva especial de vinos que nadie iba a tocar ni saber de ella...
Sonó el timbre ¿Quien era capaz de llegar tan temprano? no me atreví a abrir la puerta hasta asegurar que todo este en su debido lugar.

Eran los peppers, la familia de enfrente. Lo único que hicieron desde que llegaron hasta que el salón se lleno de gente fue criticar mi mal gusto. En especial Mirta, la madre de los chicos. Me irritaba tanto notar que desde la secundaria no habia cambiado nada...siempre efusiva, hiperactiva e histerica. Como si estuviera permanentemente enojada.
Alrededor de las 11 con ya todos los invitados dentro alguien golpeó la puerta, lo cual fue extraño ya que el timbre andaba a la perfeccion. Era Nitvit, el de la vuelta, el que nunca habia salido de su casa desde aquella vez, al que todos temian.

-Nitvit?-Pregunté asombrada
-¿Puedo pasar?- Me dijo con miedo
No era el mismo de antes, se veía indefenso, tímido y su famosa joroba ya era mas grande que su cuerpo.
-¡¿Lo dejaras entrar?!-Preguntó con desprecio Mirta
-Nitvit¿estas bien?-
-Si, disculpen por mi apariencia es que no tenia nada que ponerme-Dijo. Llevaba un saco sucio y arrugado, parecía que no lo había lavado en años.
-Yo puedo ayudarte, tengo una tintorería y podría hacerlo lucir bien-
-No quisiera arruinar la fiesta, en verdad-
-Nitvit la fiesta esta donde están todos... de modo que iremos a ayudarte-
Salvo yo, claro. Creían que había olvidado que Mirta sabia de mis vinos?.Jamás dejaria sola mi casa y crear así la situación perfecta. Jamás.


Pilar

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